No creo que sea completamente inútil para contribuir a la solución de los problemas políticos distanciarse de ellos algunos momentos, situándolos en una perspectiva histórica. En esta virtual lejanía parecen los hechos esclarecerse por sí mismos y adoptar espontáneamente la postura en que mejor se revela su profunda realidad.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET

domingo, 10 de abril de 2011

Catalunya, España. Encuentros y desencuentros de José Enrique Ruiz-Domènec, y la desafección creciente.

Catalunya, España. Encuentros y desencuentros (Ed. Vanguardia) es un libro excelente. En él, su autor, José Enrique Ruiz-Domènec realiza un ejercicio al que ya nos tiene acostumbrados: La historia bien escrita por encima del tecnicismo pero desbordante de erudición y siempre primando los hechos que marcan la memoria colectiva por encima de las esencias míticas llamadas a dominar sobre los acontecimientos. Lo hizo en su imprescindible España, una nueva historia (Ed.Gredos) donde los elementos identitarios de los españoles estaban recogidos en su literatura, su música, su imaginario… para así uniéndolos conformar una de las mejores obras de historia española de los últimos años. Volvió a repetir en Europa, las claves de su historia (Ed. RBA), en donde con las mismas artes sacaba conclusiones tan originales como que el arranque de Europa se fechaba en la helada del Rin del 406 y de cómo la consiguiente avalancha de pueblos del norte desbordando a las tropas imperiales provocaría el cóctel de pueblos que hoy forman la identidad europea.
Pues bien, en Catalunya, España, divide el relato en tres apartados fundamentales, los sentimientos, la política y la historia. Y a través de ellos, enfocando de manera distinta los elementos simbólicos que forman la identidad catalana desde las fechas clave a la lengua, pasando por el arte o la religión, desgranando las decisiones políticas o las motivaciones de las mismas para concluir en los hechos puramente históricos consigue crear un cuadro de una capacidad explicativa sorprendente.
Ya en la introducción aporta elementos fundamentales:  
“La distinción entre autonomía plena y derecho a la autodeterminación es bastante familiar a varias generaciones de políticos educados en el catalanismo, que han insistido que España es simplemente el Estado.
La Mancomunitat convirtió esa idea en acción, modificando el marco de las diputaciones en un marco nacional; transformó el litigio con los gobiernos de Madrid en pretexto para salvar a Catalunya de la absorción cultural promovida por la restauración borbónica, aunque en ningún momento quiso dar el paso hacia la independencia. Su éxito demuestra un hecho poco valorado hoy: el catalanismo ha sido una fuerza de regeneración de España y una apuesta por la prudencia”.
Ruiz-Domènec considera la figura de Fernando VII como determinante y tras su muerte el comienzo de una etapa histórica que marcará de un lado a una Cataluña que crecerá en el sentimiento de pertenencia que sostiene la lengua y la tierra como vínculo o la nostalgia por el pasado idealizado por el romanticismo que concluye en la idea de una nación dañada, frente a una España que reconstruye sus valores nacionales bajo el imaginario de la nación indomable. Más adelante la cultura liberal no acabará de encontrar el papel de Cataluña en la España unida y en construcción y oscilará entre la ignorancia por parte de los liberales en el periodo isabelino a los cambios de todo tipo que se estaban produciendo en el ámbito catalán cuando no el absoluto desprecio por las reclamaciones regionalistas por parte de los conservadores ajustándose a la alianza entre monarquía e iglesia. Tampoco la regeneración borbónica comprenderá la hegemonía industrial y mercantil catalana y Madrid responderá con un jacobinismo radical reafirmador de su capitalidad (más que recomendable España, capital París de Germà Bel (Ed Destino) comentado en este blog: http://elpolemista.blogspot.com/2011/01/espana-capital-paris-de-germa-bel-y-el.html . Una vez más la figura de Cambó, advirtiendo a la camarilla de Alfonso XIII de los anteriores desencuentros e intentando el entendimiento del nacionalismo catalán con la monarquía borbónica y el consiguiente fracaso. El desencanto de los militares, el fracaso y fin de la Restauración con la dictaduras anteriores a la República, la unión en esta entre republicanos y nacionalistas que darán paso a la realidad constitucional de Cataluña plasmada en el estatuto de autonomía terminarán de nuevo abruptamente en la Guerra Civil. La Barcelona de finales de los cuarenta en adelante será un laboratorio social plural, con la despolitización generalizada y la renovación cultural como forma de oposición a los ideales de la España, una, grande y libre. Los años cincuenta y posteriores, punto de partida de un renacimiento que intentaba sacar al país de su postración ante los primeros signos de esperanza en el cambio y la revolución silenciosa que supondría el paso de la idea nacionalista a la izquierda laica del PSC o a la tradición católica de CIU. La fusión de la lucha obrera con el nacionalismo se plantea enmendar la injusticia inserta en el sistema legal del país procedente del franquismo provocará una auténtica reforma de la cultura que resultará decisiva en el mandato de Tarradellas. Por cierto, en este punto no quiero dejar de mencionar el excelente libro Tarradellas, testigo de España de Jesús Conte (Ed. Destino) donde se puede llegar a comprender la magnitud del personaje. Y así, los gobiernos de Pujol y su propuesta de diferencial catalán en las raíces carolingias de Cataluña de las que careció España, la tradición pactista, el federalismo de Pascual Maragall y el gobierno de Montilla donde se detiene el libro.
Importante también el apartado dedicado a Cataluña como tierra de inmigración desde que en el siglo IX fuera repoblada por hispani, gente del sur de la península ibérica hasta hoy y su más que decisiva influencia en todo el devenir catalán.
En fin, Catalunya, España es un libro que llega en el momento más oportuno, cuando el desconocimiento y la incomprensión hacia la realidad catalana provoca la permanente sensación de distancia y enfrentamiento que siempre es respondida desde allí con desafección y desafío.
Estos días asistimos a la asombrosa participación de los principales responsables de instituciones catalanas en iniciativas llamadas a socavar la legitimidad de las mismas como si el mero gesto de “gamberrada” institucional diera rédito electoral en la Generalitat o a como medios y partidos políticos nacionales que en otras circunstancias hubieran puesto el “grito en el cielo” ahora miran hacia otro lado por la probable necesidad futura de alianzas electorales.
No se hacen bien las cosas si el objetivo es la permanencia plácida y tranquila en el Estado común y este libro va en la dirección de aportar una extraordinaria página para comprender el alma catalana (a pesar de estar escrita por un granadino) en días donde la sensación de ruptura no hace más que ensancharse.
Ya se trató en su día en El Polemista la relación histórica entre Cataluña y España en otro libro destinado a buscar encuentros (aunque en este caso mucho más partidista que el que aquí nos ocupa) como es La España de los otros españoles de Carles Bonet (Ed Planeta) http://elpolemista.blogspot.com/2011/02/la-espana-de-los-otros-espanoles-de.html .

6 comentarios:

  1. También en El Polemista: Residuals o indepndents de Jordi Pujol: http://elpolemista.blogspot.com/2011/09/residuals-o-independents-de-jordi-pujol_08.html

    ResponderEliminar
  2. También en EL POLEMISTA:
    La Catalunya Soviètica de Ramon Breu y la fascinación revolucionaria de 1917:
    http://elpolemista.blogspot.com/2011/12/la-catalunya-sovietica-de-ramon-breu-y_1054.html

    ResponderEliminar
  3. También en EL POLEMISTA:
    Cataluña ante España de Albert Balcells, y la necesidad de diálogo entre Cataluña y el resto de España: http://www.elpolemista.blogspot.com/2012/02/cataluna-ante-espana-de-albert-balcells.html

    ResponderEliminar
  4. TAMBIÉN EN EL POLEMISTA:

    Anatomía de un desencuentro o Anatomia d’un desengany de Germà Bel, y los números de Artur Mas.

    http://elpolemista.blogspot.com.es/2013/11/anatomia-de-un-desencuentro-o-anatomia.html

    ResponderEliminar
  5. También en EL POLEMISTA (actualizado 11-09-2014):

    1714 Cataluña en la España del siglo XVIII de VVAA, y, la Diada de la frustración:
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/09/1714-cataluna-en-la-espana-del-siglo.html

    RESEÑAS RELACIONADAS POR TEMA EN EL POLEMISTA:


    Paciencia e Independencia de Francesc de Carreras, y, “avui paciencia, demà independencia”.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/04/paciencia-e-independencia-de-francesc.html


    Anatomía de un desencuentro o Anatomia d’un desengany de Germà Bel, y los números de Artur Mas.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2013/11/anatomia-de-un-desencuentro-o-anatomia.html

    Residuals o independents? de Jordi Pujol, y la desafección calculada.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/09/residuals-o-independents-de-jordi-pujol_08.html


    Catalunya, España. Encuentros y desencuentros de José Enrique Ruiz-Domènec, y la desafección creciente.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/04/catalunya-espana-encuentros-y.html


    La España de los otros españoles de Carles Bonet y el encaje de Cataluña en España.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/02/la-espana-de-los-otros-espanoles-de.html


    Cataluña ante España de Albert Balcells, y la necesidad de diálogo entre Cataluña y el resto de España.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/02/cataluna-ante-espana-de-albert-balcells.html


    España, capital París de Germá Bel y el debate autonómico
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/01/espana-capital-paris-de-germa-bel-y-el.html


    La Catalunya Soviètica de Ramon Breu y la fascinación revolucionaria de 1917.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/12/la-catalunya-sovietica-de-ramon-breu-y_1054.html


    Burgesos imperfectes de Jordi Gràcia, y, la defensa de la disidencia intelectual.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/11/burgesos-imperfectes-de-jordi-gracia-y.html


    Breve historia de los nacionalismos europeos de Javier López Facal, y, “los nacionalismos son como el olor corporal; uno no percibe el propio, sino solo el ajeno”.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/02/breve-historia-de-los-nacionalismos.html


    El nacionalismo ¡vaya timo! de Roberto Augusto, y la trampa nacionalista.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/09/el-nacionalismo-vaya-timo-de-roberto.html


    La mort de Bèlgica de Marc Gafarot, y en busca de Cataluñistán
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/05/la-mort-de-belgica-de-marc-gafarot-y-en.html


    Belgistán de Jacobo de Regoyos, y el nacionalismo que viene.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/03/belgistan-de-jacobo-de-regoyos-y-el.html


    Noves glòries a Espanya de Vicent Flor, y, ¿es anticatalana la identidad valenciana?
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/07/noves-glories-espanya-de-vicent-flor-y.html


    Historia mínima de España de Juan Pablo Fusi, y la historia como proceso.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2013/01/historia-minima-de-espana-de-juan-pablo.html


    Historia mínima del País Vasco de Jon Juaristi, una respuesta intelectual al mito nacionalista.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/04/historia-minima-del-pais-vasco-de-jon.html


    La nación inventada de Arsenio e Ignacio Escolar, y los mitos nacionales.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/01/la-nacion-inventada-de-arsenio-y.html


    Allí donde ETA asesinó de Willy Uribe, y la búsqueda de la libertad cotidiana en Euskadi.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/04/alli-donde-eta-asesino-de-willy-uribe-y.html


    Los fascismos españoles de Joan Maria Thomàs, El ocaso de la verdad coordinado por Antonio C. Moreno Cantano, y la particular historia del fascismo español.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/09/los-fascismos-espanoles-de-joan-maria.html

    ResponderEliminar
  6. También en EL POLEMISTA:
    ¿Cataluña en la encrucijada? No lo creo. Por Jorge Navarro Cañada.
    http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/09/cataluna-en-la-encrucijada-no-lo-creo_1.html

    ResponderEliminar